Calentar antes de dibujar es muy importante porque prepara tu mano, tu coordinación y tu mente. Así como un deportista no empieza a correr sin estirar, un dibujante no debería empezar directamente con un dibujo complejo. Aquí tienes ejercicios prácticos que puedes hacer en 10–15 minutos antes de empezar:
1. Líneas rectas largas
En una hoja, dibuja líneas rectas de un extremo al otro sin usar regla. Hazlas en diferentes direcciones: horizontales, verticales y diagonales.
La clave es hacerlas con el brazo y no solo con la muñeca. Esto mejora el control, la seguridad del trazo y evita líneas temblorosas. No te preocupes si no quedan perfectas; el objetivo es soltar la mano.

2. Círculos y óvalos repetidos
Llena una hoja con círculos de distintos tamaños sin levantar mucho el lápiz. Intenta que sean fluidos y continuos. Este ejercicio mejora la coordinación ojo-mano y es fundamental porque muchas formas complejas se construyen a partir de círculos y óvalos (rostros, articulaciones, objetos).

3. Líneas paralelas y curvas en patrón
Haz patrones de líneas paralelas muy juntas, luego más separadas. Después haz ondas o curvas repetidas. Esto ayuda a controlar la presión del lápiz y la consistencia del trazo. Además, mejora la precisión cuando necesites sombrear más adelante.

4. Cubos y formas básicas en perspectiva
Dibuja cubos, cilindros y esferas rápidamente sin borrar. Intenta hacer varios en diferentes ángulos. Este ejercicio entrena tu percepción espacial y te ayuda a entender el volumen. Es ideal si luego vas a dibujar figuras, objetos o escenarios.
5. Sombras rápidas
Haz una esfera y sombrea en menos de 3 minutos marcando luz, sombra y sombra proyectada. Esto despierta tu percepción de volumen y te ayuda a entrar en modo “tridimensional” antes de empezar tu dibujo principal.

